El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, ha exigido responsabilidades políticas por lo que considera una gestión deficiente del sistema eléctrico. Acusa al Gobierno central de impulsar una "política energética fracasada" que ha comprometido la seguridad del suministro en el país.
Según Novillo, tanto la actual ministra como su predecesora han "dilapidado por pura ideología" una de las principales fortalezas de España. La Comunidad de Madrid argumenta que el apagón no fue un incidente aislado, sino una manifestación de un modelo energético con carencias en redes, conexiones y capacidad de almacenamiento.
El consejero ha vinculado esta problemática con posibles casos de corrupción en la obtención de autorizaciones, mencionando el caso Forestalia. Además, el Gobierno regional reprocha al Ejecutivo central no haber modificado el calendario de cierre de las centrales nucleares españolas.
“"Esta decisión va contra la tendencia internacional: otros países refuerzan la energía nuclear para reducir emisiones, ganar autonomía estratégica y garantizar una electrificación estable."
Novillo ha calificado la transición ecológica del Gobierno como "falsa", advirtiendo de sus elevados costes sociales y económicos. También ha denunciado la creciente dependencia de España del gas importado de países como Rusia y ha criticado la ocupación de terrenos agrícolas productivos por macroplantas solares, considerándolo contradictorio desde el punto de vista medioambiental y perjudicial para el sector primario.




