El Gobierno autonómico ha criticado la “falta de previsión” del Ejecutivo central en esta medida, cuyos efectos ya se perciben en consistorios de toda España, sin importar su adscripción política. Estas declaraciones se realizaron durante una visita a las obras de una nueva Oficina de Atención al Ciudadano.
“"La falta de previsión del Gobierno central en el proceso de regularización de migrantes está generando un auténtico caos."
Desde la Comunidad de Madrid se ha insistido en que este proceso está generando problemas de gestión en cascada y ejerciendo una presión considerable sobre las administraciones locales, que son las encargadas de tramitar las solicitudes vinculadas a esta medida.
La crítica se centra en la ausencia de una planificación adecuada por parte del Gobierno central, que, según el Ejecutivo madrileño, ha activado la regularización sin anticipar sus consecuencias prácticas ni proporcionar a los ayuntamientos las herramientas necesarias para absorber el incremento de solicitudes. Esta carencia está llevando al colapso de servicios, afectando tanto a las personas migrantes como al resto de ciudadanos que dependen de estos recursos públicos.
El Gobierno madrileño mantiene su postura contraria a esta regularización “masiva”, defendiendo que no es el enfoque adecuado para abordar la inmigración en España. En su lugar, aboga por un modelo basado en el orden y la vinculación al empleo. Se subraya que el problema no es solo ideológico, sino que tiene un impacto directo en el funcionamiento diario de los servicios de atención, con acumulación de trámites y saturación en las oficinas municipales.
El impacto administrativo de la medida se extiende a áreas como el empadronamiento y la expedición de documentos, que están experimentando retrasos. La Comunidad de Madrid considera que el Gobierno central debería haber coordinado mejor esta iniciativa con las administraciones locales antes de su implementación.




