Desde el pasado jueves, fotografías y vídeos de un coche de Fórmula 1 sin neumáticos en un andén de la Línea 7 del Metro de Madrid han circulado ampliamente por las redes sociales. Estas imágenes corresponden a una campaña publicitaria organizada por una conocida marca de bebidas energéticas, en colaboración con la Comunidad de Madrid.
Fuentes del Metro de Madrid han confirmado que la acción se llevó a cabo en horario de madrugada, durante el cierre del servicio, y que se enmarca dentro de un acuerdo comercial. La marca en cuestión, Red Bull, es conocida por realizar exhibiciones promocionales a nivel mundial, incluyendo un evento en la Plaza de Colón de Madrid en 2024.
El monoplaza, que se cree pertenece al equipo de Max Verstappen, fue visto en la estación de Estadio Metropolitano, cercana al estadio del Atlético de Madrid, club que también mantiene un patrocinio con Red Bull hasta 2027. Se especula que esta acción promocional está ligada al futuro Gran Premio de España de F1, que se celebrará en Madrid en septiembre de 2026.
Se trata de una acción que se hizo desde el ámbito comercial en horario de madrugada.
Esta no es la primera vez que el Gobierno de Ayuso apoya acciones publicitarias de Red Bull para la Fórmula 1. En 2023, se destinaron 200.000 euros de fondos públicos para el patrocinio del Red Bull F1 Showrun, un evento que se realizó en las calles céntricas de la ciudad, incluyendo la Plaza de Cibeles, un área catalogada como Patrimonio Mundial de la Unesco. Esta decisión generó críticas y una campaña de la asociación Retiro Norte, que solicitó a la Unesco intervenir para proteger el espacio.
Más recientemente, en septiembre de 2025, la Comunidad de Madrid volvió a inyectar dinero público en una acción promocional de la marca, una fan zone en la Puerta del Sol. Este proyecto, que incluía un circuito de carreras en miniatura y un contrato adjudicado a dedo por 121.000 euros, fue finalmente anulado. A pesar de las afirmaciones iniciales de que la F1 no costaría dinero a las arcas madrileñas, los eventos promocionales han implicado un gasto considerable de fondos públicos y la cesión de espacios y servicios.




