Jóvenes madrileños lideran la solicitud de avales para la primera hipoteca

Una encuesta de Fotocasa Research revela que el 21% de los jóvenes en la Comunidad de Madrid ha solicitado o planea solicitar el aval público para la compra de vivienda.

Imagen genérica de una mano sosteniendo una llave de casa, con planos y calculadora de fondo.
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Imagen genérica de una mano sosteniendo una llave de casa, con planos y calculadora de fondo.

La Comunidad de Madrid se posiciona por encima de la media nacional en la solicitud de avales públicos para hipotecas, con un 21% de jóvenes menores de 35 años interesados en esta ayuda para adquirir su primera vivienda.

Según una encuesta de Fotocasa Research, realizada en febrero de 2026, uno de cada cinco jóvenes madrileños que ha comprado o tiene intención de comprar una vivienda ha recurrido a este aval. Esta cifra supera el promedio nacional, que se sitúa en el 19%.
El aval, gestionado por el Instituto de Crédito Oficial, cubre hasta el 20% del importe del préstamo hipotecario. Esta cobertura permite a los jóvenes acceder a hipotecas que financian hasta el 100% del valor de la vivienda, eliminando la necesidad de contar con un ahorro inicial significativo para la entrada.
A nivel nacional, el 3% de los jóvenes ya ha obtenido el aval y está beneficiándose de él. Un 10% adicional ha recibido la aprobación pero aún no lo ha utilizado, mientras que un 6% se encuentra a la espera de la resolución de su solicitud. El 81% restante no ha solicitado la ayuda, aunque el 47% de este grupo considera hacerlo.
Por comunidades autónomas, Andalucía encabeza la lista con un 25% de jóvenes solicitantes, seguida por la Comunidad Valenciana con un 24%. La Comunidad de Madrid y Cataluña comparten un 21%, mientras que el resto de España registra una media del 16%.
La demanda de esta medida ha mostrado fluctuaciones en los últimos años. En 2024, el 17% de los jóvenes había solicitado el aval; en 2025, la cifra descendió al 15%, y en 2026 ha repuntado hasta el 19% a nivel nacional. Este instrumento fue concebido para mitigar una de las principales barreras en el acceso al mercado inmobiliario: la necesidad de ahorros previos para la entrada.