La operación se ha desarrollado en el marco de las funciones de resguardo fiscal que desempeña el cuerpo policial en colaboración con la Agencia Tributaria. Durante los controles selectivos realizados en las instalaciones aeroportuarias, los agentes identificaron un contenedor aéreo que presentaba signos de manipulación, a pesar de no figurar en el manifiesto de carga oficial.
Tras una inspección exhaustiva de los bultos, se localizaron setenta paquetes rectangulares que contenían la sustancia estupefaciente. Según las primeras investigaciones, la droga fue introducida mediante la técnica conocida como gancho ciego, que consiste en ocultar el material ilícito dentro de una carga legal sin que los propietarios legítimos de la mercancía tengan conocimiento de ello.
Este método requiere una compleja coordinación logística y la participación de colaboradores en diferentes puntos de la cadena de transporte para recuperar la mercancía en el destino. La intervención ha permitido retirar del mercado cerca de 80 kilogramos de cocaína de alta pureza, evitando así su distribución.




