La movilización, convocada por la Plataforma Laboral de las Escuelas Infantiles (PLEI) y apoyada por sindicatos como CGT y CCOO, busca denunciar el abandono institucional y las precarias condiciones que, según las afectadas, se viven en la capital. Entre las principales demandas se encuentran la reducción de las ratios de alumnos por educador, salarios justos y una inversión equiparable a la de otros ciclos educativos.
La jornada inaugural de la huelga incluyó una concentración frente al Ministerio de Educación, donde se congregaron cientos de trabajadoras, padres, madres y niños. La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, también estuvo presente, mostrando su apoyo a las reivindicaciones del sector.
Nos ha sorprendido que cada vez se une más gente al movimiento porque cada vez se entera más gente.
Según Rosa Marín, portavoz de la PLEI, las condiciones en Madrid son las más desfavorables de España, con las peores ratios y una inversión insuficiente que se traduce en infraestructuras deficientes y escasez de material. Las manifestantes insisten en que sus demandas no son nuevas y que ya existió un decreto, el 18/2008, durante el Gobierno de Esperanza Aguirre, que derogó condiciones más favorables.
Lo que nos sirve es que el decreto 18/2008 lo revisen de una vez. Es un decreto del 2008, de cuando estaba el Gobierno de Esperanza Aguirre, que nos subió las ratios, cuando había otro decreto, en el cual eran las ratios mucho más bajas. Ya lo hemos tenido. Estamos pidiendo una cosa que ya ha existido. Lo que pasa es que se derogó para peores condiciones.
Las educadoras también subrayan que las malas condiciones laborales afectan directamente la calidad de la atención y el cuidado de los niños, quienes requieren un entorno seguro y estimulante para su desarrollo. Han criticado los servicios mínimos establecidos, considerados abusivos por UGT, y la PLEI ha presentado un escrito al Defensor del Pueblo para buscar alternativas que garanticen el derecho a huelga.