Huelga indefinida en escuelas infantiles de Alcalá de Henares por mejoras laborales y educativas

Educadoras y familias de Alcalá de Henares se movilizan exigiendo reducción de ratios, salarios dignos y mayor reconocimiento para la etapa 0-3 años.

Imagen de una pancarta amarilla en una protesta frente a una escuela infantil.
IA

Imagen de una pancarta amarilla en una protesta frente a una escuela infantil.

Las escuelas infantiles de Alcalá de Henares han iniciado una huelga indefinida este martes, convocada por la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles (PLEI), para reclamar mejores condiciones laborales y educativas en la etapa de 0 a 3 años.

Desde primera hora de la mañana, educadoras y maestras se han concentrado en centros como la Escuela Infantil Arco Iris, el CEIP Doctora de Alcalá o La Escuelita, repartiendo información a las familias y coreando consignas como “No guardamos, educamos” o “Bajad las ratios ya”. La protesta, que cuenta con el respaldo de CGT y el apoyo de CCOO, se ha extendido por toda la Comunidad de Madrid.

"Con ocho bebés de 0 a 1 año una sola persona no puede hacer bien su trabajo. No se trata solo de cambiar pañales o dar de comer. Estamos hablando de acompañar el desarrollo emocional, cognitivo y afectivo en una etapa decisiva. Y eso requiere tiempo, atención y condiciones dignas."

Las trabajadoras denuncian una situación insostenible caracterizada por ratios elevadas, salarios bajos (entre 1.080 y 1.100 euros netos mensuales), falta de reconocimiento profesional y una creciente carga burocrática. Estas condiciones, aseguran, impiden ofrecer una atención educativa de calidad en una etapa crucial para el desarrollo infantil.
La Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles cifra el seguimiento de la huelga en un 41% a nivel regional, con picos superiores al 60% en centros de gestión indirecta. La Consejería de Educación, por su parte, reduce esta cifra al 31%. A pesar de la disparidad en los datos, el conflicto ha irrumpido con fuerza en la agenda educativa madrileña, generando un ambiente reivindicativo y pedagógico en Alcalá.
Las familias de Alcalá, aunque afectadas por la reorganización diaria, muestran comprensión hacia las demandas de las educadoras. La huelga, que nace con vocación de continuidad, busca mantener la presión institucional y social a través de un calendario de movilizaciones que incluye acciones locales y protestas en Madrid capital, como una cacerolada frente al Ministerio de Educación y una performance en la Plaza de Callao.
Las principales reivindicaciones se centran en la reducción de ratios (de 8 a un máximo de 3 bebés por educadora en el tramo de 0-1 años), la mejora salarial, la integración real del ciclo 0-3 en el sistema educativo con mayor inversión pública y menos externalización, y la mejora de infraestructuras y condiciones laborales, incluyendo climatización adecuada y reducción de la carga burocrática.