El Atlético de Madrid ha asegurado su pase a las semifinales de la Liga de Campeones tras superar al FC Barcelona con un marcador global de 4-3. Esta clasificación marca la quinta vez en la historia del club que alcanza esta fase en la máxima competición continental.
La salida de Griezmann del club rojiblanco, tras diez temporadas divididas en dos etapas, fue oficializada el pasado 24 de marzo por el Atlético de Madrid y el Orlando City. A pesar de su inminente marcha, el jugador mantiene un rendimiento destacado, siendo una pieza clave para las aspiraciones del equipo en esta temporada.
El conjunto dirigido por Diego Pablo Simeone se enfrenta a un mes y medio decisivo, con la oportunidad de levantar dos trofeos. El primero podría llegar este mismo sábado en la final de la Copa del Rey Mapfre contra la Real Sociedad. Para el Atlético, sería su primera Copa desde 2013, y para Griezmann, la primera como colchonero, enfrentándose además a su club de formación.
En la Copa del Rey, Griezmann ha tenido un papel fundamental, especialmente en la ida de las semifinales contra el FC Barcelona, donde el Atlético goleó 4-0 en el Metropolitano. En ese encuentro, el francés anotó un gol y demostró una gran capacidad para adaptarse a las exigencias del partido. Con cinco tantos, es el máximo goleador de su equipo en la competición y el segundo en la tabla general.
El delantero buscará replicar su liderazgo en una final, como ya hizo en la Liga Europa de 2018, donde marcó un doblete decisivo contra el Olympique de Marsella. La Copa del Rey Mapfre podría ser su primer gran título doméstico con el Atlético, sumándose a la Supercopa de España de 2014.
El segundo gran desafío será guiar al Atlético de Madrid a su cuarta final de la Liga de Campeones. Los rojiblancos se medirán a un rival de alto nivel en las semifinales, una eliminatoria que se disputará en las próximas semanas y que ofrecerá a Griezmann una última oportunidad de dejar su huella en la historia del club.




