La cooperativa ecológica Ecosol, un referente en el barrio de Tetuán durante casi tres décadas, se encuentra en una situación crítica ante el primer intento de desahucio de su local en la calle Salvia. El desalojo está previsto para el próximo viernes 29 de mayo, marcando el fin de un largo proceso de negociación y resistencia por parte de los cooperativistas.
La problemática se inició en 2024, cuando el fondo Elix Rental Housing adquirió la totalidad del edificio situado en el número 1 de la calle Salvia. Ecosol, fundada en 1999, se dedica al consumo ecológico y promueve la producción de proximidad y ética entre los vecinos concienciados.
Tras el fallecimiento de la propietaria original en 2020, el inmueble pasó por diversas manos, incluyendo la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y Apolo Real State S.L., hasta recaer finalmente en Elix. Los cooperativistas critican que una orden religiosa optara por la especulación inmobiliaria, un hecho que comparan con otros desahucios promovidos por entidades religiosas.
Con la llegada de Elix, se iniciaron las notificaciones de rescisión y no renovación de contratos. Muchos inquilinos, algunos residentes desde hacía décadas con rentas modestas, iniciaron una estrategia de resistencia junto al Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid. A pesar de las protestas y pancartas, la mayoría de los vecinos acabaron aceptando marcharse a cambio de compensaciones económicas. Sin embargo, Ecosol decidió continuar la lucha para permanecer en su local, a pesar de las obras de reforma iniciadas en el edificio.
La cooperativa optó por seguir abonando el alquiler a través del juzgado, ante la negativa de la nueva sociedad a aceptar los pagos. Tras varias reuniones infructuosas con Elix, el contrato venció y no fue renovado, lo que derivó en un juicio celebrado el pasado 17 de julio, con un resultado desfavorable para Ecosol.
Este es el primer juicio en el que se ve envuelto Elix, un fondo que ya ha estado en el foco mediático por conflictos con vecinos en otros bloques adquiridos. La sociedad opera a menudo junto a AltamarCAM Partners, presidida por Claudio Aguirre, primo de la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. Uno de sus conflictos urbanísticos más sonados fue el de Tribulete 7 en Lavapiés.
A pesar de presentar una apelación ante el juzgado, esta no prosperó. "Todo ha ido muy rápido, al parecer cuando hablamos de locales los plazos son distintos", lamentan desde Ecosol. Los pisos del edificio Salvia 1 ya están casi remodelados, y los miembros de la cooperativa temen que se conviertan en apartamentos turísticos o espacios de 'coliving', alejados de las necesidades de los vecinos y de entidades como la suya.
La cooperativa subraya las pérdidas que implica su cierre: un puesto de trabajo directo y la ruptura de relaciones comerciales con pequeños agricultores, además de la pérdida de un importante nodo de vecindad. A pesar de la adversidad, Ecosol no ha dejado de funcionar ni de buscar alternativas, aunque la realidad inmobiliaria del barrio dificulta encontrar un nuevo local para su actividad sin ánimo de lucro.
El próximo viernes 29, el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid acompañará a Ecosol en su protesta. Estarán informando y animando a los vecinos a acudir a la cita, demostrando la probada capacidad de lucha de los cooperativistas.




