La imposibilidad de celebrar macroeventos continuos en el Santiago Bernabéu debido a problemas de ruido y licencias ha reavivado el debate sobre la programación cultural en la ciudad. Un candidato opositor a la presidencia del club blanco, Enrique Riquelme, ha propuesto un proyecto para los terrenos de Valdebebas que incluye un pabellón de baloncesto, recuperando así la tradición de eventos que tuvo el antiguo pabellón de la Ciudad Deportiva del Real Madrid.
Este pabellón original, inaugurado en 1966 y posteriormente rebautizado como Pabellón Raimundo Saporta, fue el hogar de la sección de baloncesto del club hasta su demolición en 2004 tras la recalificación de los terrenos para la construcción de las Cuatro Torres Business Area. Durante más de veinte años, el recinto acogió conciertos con una capacidad de entre cinco y siete mil personas.
En la década de los setenta, el pabellón se convirtió en escenario de conciertos de artistas internacionales. En 1977, la Nueva Trova Cubana, con Pablo Milanés y Silvio Rodríguez, actuó ante miles de personas. Al año siguiente, Eric Clapton ofreció un concierto que generó incidentes por intentos de acceso sin entrada, culminando en cargas policiales. Le siguieron figuras como Frank Zappa y Eric Burdon.
La historia del pabellón también estuvo marcada por protestas y problemas de sonido. En 1989, hubo incidentes por la venta de entradas en reventa, y en 1980, el concierto de Iggy Pop tuvo una asistencia limitada y problemas de sonido. Esa misma semana, Julio Iglesias ofreció un concierto benéfico. En 1981, The Clash actuó ante más de 7.000 personas.
El rock duro tuvo un gran protagonismo. En 1979 actuó Rory Gallagher, seguido por Rainbow en 1982. AC/DC, con Brian Johnson como nuevo vocalista, tocó en 1981, al igual que Motorhead. En los años siguientes, el escenario vibró con Judas Priest, Dio, Helloween y Manowar.
El rock español también dejó huella. El disco Rock and Ríos de Miguel Ríos, grabado en directo en el pabellón en 1982, se convirtió en el disco de rock español más vendido. Ese mismo año, Leño llenó el recinto. En 1984, Barón Rojo inmortalizó su directo con el álbum Barón al rojo vivo. Más tarde, en 1995, actuaron Extremoduro y Platero y tú.
Eventos como la Gran Fiesta del Estudiante y la Radio de los ochenta, con maratones musicales de 24 horas y la participación de Radio 3, reunieron a figuras como el ministro Javier Solana y el alcalde Enrique Tierno Galván, además de numerosos grupos.
En la década de los noventa, a pesar de su antigüedad, el pabellón acogió a grandes nombres. En 1997, Blur actuó en plena efervescencia del brit-pop, y ese mismo año lo hicieron The Offspring. Sin embargo, el concierto más trascendental de la década fue el de Nirvana el 8 de febrero de 1994, la última actuación del grupo en España, apenas dos meses antes de la muerte de Kurt Cobain.
El Pabellón del Real Madrid, con su aforo intermedio y buena comunicación, cumplió una función similar a la del actual Palacio de Deportes, siendo un referente para conciertos de nivel medio y grandes giras antes de su desaparición.




