La delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, destacó la "absoluta tranquilidad" y la "normalidad" de la jornada, calificando el ambiente como "estupendo" y señalando la presencia de numerosos visitantes, tanto extranjeros como madrileños, que buscaban actividades culturales nocturnas.
Rivera de la Cruz resaltó que muchos asistentes se mostraron sorprendidos y agradecidos por el descubrimiento de museos abiertos durante la noche, una propuesta que, según sus palabras, "adornaba" la ciudad. La responsable municipal afirmó que medio millón de personas se congregaron en las calles sin lamentar ningún incidente.
Además del Museo de Historia, el Templo de Debod y el Museo de San Isidro también participaron en esta apertura extraordinaria. La delegada defendió la iniciativa como una "muy buena forma de promocionar" la oferta cultural madrileña, permitiendo a los visitantes compartir imágenes en redes sociales y dar a conocer espacios que aún muchos madrileños desconocen.
Inspirada en la 'Noche en Blanco' parisina, la propuesta incorporó los colores blanco y amarillo de la bandera del Vaticano. Rivera de la Cruz también mencionó el obsequio entregado al Pontífice: una edición especial de 'A la muy antigua, noble y coronada Villa de Madrid', obra de Jerónimo de la Quintana, que el Papa se llevó como "una verdadera joya artesana".
La delegada expresó su emoción al escuchar al Papa sentirse madrileño, parafraseando el dicho popular "si estás en Madrid, eres de Madrid". Valoró la misa celebrada frente al Palacio de Cibeles como una "demostración maravillosa de lo que puede hacer Madrid", congregando a casi un millón y medio de personas en una ciudad engalanada con flores y alfombras especiales.




