La organización aspira a que "más del 80% de los asistentes" utilicen medios de transporte público para llegar al trazado, que se promociona como "el mejor conectado del calendario". Este objetivo se pondrá a prueba ante una asistencia estimada de entre 100.000 y 125.000 espectadores.
La principal novedad del plan de movilidad son los autobuses lanzadera que conectarán el circuito con puntos clave de Madrid, como Plaza Castilla, Avenida de América y el Estadio Metropolitano. "Con una red de transporte público única dentro del calendario de F1, el objetivo es que más del 80% de los asistentes la utilice para acceder al circuito de forma rápida, cómoda y sin utilizar el vehículo privado", señalan desde la organización.
El recinto de Ifema Madrid, en la zona sur del trazado, cuenta con conexión directa a través de la línea 8 de Metro (estación Feria de Madrid), que enlaza con Nuevos Ministerios. La red de EMT también da servicio a Ifema con varias líneas de autobús. La zona norte de Valdebebas, donde se ubicará la fan zone, se conecta mediante Cercanías (línea C-1) con estaciones como Atocha y Nuevos Ministerios, además de líneas de EMT y la estación de Metro de San Lorenzo.
La campaña promocional del evento cuenta con el piloto español Carlos Sainz, embajador del Gran Premio, quien destaca la ruta de la línea 8 de Metro entre Nuevos Ministerios y Feria de Madrid, que también conecta con el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
Los promotores del circuito subrayan que la extensa red de transporte público de Madrid, con más de 200 líneas de EMT y una flota de cerca de 2.200 vehículos, convierte al trazado en "el mejor conectado del calendario", buscando así eliminar congestiones de tráfico y mejorar la experiencia de los aficionados.




