Un estudio publicado en la revista Color Research & Application concluye que el color de fondo de ciertas pinturas industriales, es decir, el color de la propia pintura, no afecta la percepción visual del "brillo" o la "granulosidad" típicos de los pigmentos metálicos. Estas propiedades son fundamentales para la apariencia de los recubrimientos utilizados en sectores como la industria automotriz.
Los resultados de la investigación, que involucró a personal del Instituto de Óptica Daza de Valdés (CSIC), la Universidad de Alicante y la empresa PPG Ibérica, sugieren que esta evidencia podría simplificar la cuantificación de la apariencia visual de estos materiales. Esto facilitaría el desarrollo de métodos de medición más robustos y universales para la industria del color.
Las muestras analizadas bajo condiciones de iluminación difusa revelaron que el matiz del color de la pintura tiene un impacto mínimo en la percepción del brillo y la granulosidad. Las evaluaciones de los observadores fueron consistentes entre muestras de diferentes tonalidades, lo que indica que estos efectos visuales dependen principalmente de las características físicas de las partículas metálicas, más que del color subyacente de la pintura.
El equipo de investigación concluye que este hallazgo contribuye a una mejor comprensión de cómo percibimos los acabados de efectos especiales. Además, podría facilitar el desarrollo de métodos de evaluación más fiables para la industria, al reducir la necesidad de correcciones específicas relacionadas con el color.




