Actualmente, este espacio verde ubicado en la Alameda de Osuna solo está accesible durante los fines de semana y días festivos, con un aforo máximo de mil personas simultáneamente. La nueva propuesta busca extender el disfrute del parque a más días, pero siempre bajo estrictas condiciones para preservar su estado.
“"Lo que estamos valorando es abrir el parque del Capricho en días laborables, algo que hasta ahora no está permitido, y para grupos pequeños, para un número menor de personas que el fin de semana."
La intención del Ayuntamiento es que el parque pueda abrir de martes a domingo, reservando los lunes exclusivamente para las labores de mantenimiento. Esta medida se fundamenta en la premisa de "limitar mucho el número de personas precisamente para mantenerlo en las mejores condiciones de uso y disfrute de todos los madrileños". El control de acceso se realizaría de manera similar a la actual, mediante grupos y tornos, permitiendo la entrada a medida que otros visitantes abandonen el recinto.




