El acto protocolario ha tenido lugar en el zaguán del Palacio de Cibeles, momentos antes de la celebración de la misa y la procesión del Corpus Christi en la plaza de Cibeles. El encuentro ha contado con la presencia de los Reyes de España, quienes han recibido al Papa a su llegada al edificio consistorial.
La Llave de Oro representa el máximo honor de hospitalidad que la capital concede a los mandatarios más relevantes que realizan visitas oficiales. La pieza de orfebrería simboliza las antiguas llaves de la muralla de Madrid, un gesto que busca expresar la confianza y la bienvenida de la ciudadanía hacia los ilustres visitantes.
Esta distinción sigue la estela de precedentes históricos en la capital. En el año 2011, el Papa Benedicto XVI también recibió este mismo reconocimiento durante su estancia en la ciudad, consolidando una tradición de honor hacia los pontífices que visitan la capital española.




