El hallazgo, publicado en la revista Nature, se basa en el análisis del ADN completo de 959 tumores de hombres de siete países, constituyendo el mayor conjunto de genomas de cáncer de próstata estudiados hasta la fecha con este nivel de profundidad.
Los investigadores han descubierto que la mayoría de los tumores presentan una combinación de estos ocho procesos, y es el equilibrio entre ellos lo que determina la probabilidad de que el cáncer se propague. Estos procesos celulares defectuosos están relacionados con la señalización hormonal, fallos en la replicación y reparación celular, y el envejecimiento.
El cáncer de próstata es el segundo tumor más frecuente en hombres a escala global y la quinta causa de muerte por cáncer en este grupo demográfico. La dificultad actual radica en distinguir entre los pacientes que convivirán con la enfermedad durante décadas y aquellos para quienes será letal, una distinción que estos resultados podrían ayudar a mejorar en el futuro.
A diferencia de otros tumores, como el de pulmón o piel, en el cáncer de próstata las 'firmas mutacionales' no muestran apenas huellas de tóxicos ambientales como el tabaco o la luz solar. "Lo que más nos sorprendió fue la magnitud del daño que proviene del interior de la célula", afirma Barbara Hernando, investigadora del CNIO y coautora principal del estudio.
Aunque estos hallazgos abren la puerta a futuros biomarcadores para estratificar pacientes y personalizar tratamientos, los expertos advierten que las implicaciones clínicas aún están lejanas. "Antes de que esto llegue a un hospital estos hallazgos deben confirmarse en otros grupos de pacientes", señala Geoff Macintyre, jefe del grupo de Oncología Computacional del CNIO y colíder del estudio.
El estudio se realizó en el marco del Pan Prostate Cancer Group, un consorcio internacional que ha reunido la mayor colección de genomas de cáncer de próstata del mundo. La investigación analizó 959 tumores de 1.001 hombres de siete países, con un seguimiento clínico de hasta siete años.




