Unos 600 euros separan los salarios mensuales de los docentes de Secundaria y Bachillerato en el colegio Jesús Maestro, ubicado en el distrito de Chamberí, Madrid. Esta disparidad, que afecta a trabajadores que imparten clases en el mismo centro y ven crecer a los mismos estudiantes, ha llevado a un colectivo de profesores a alzar la voz durante la hora del recreo.
El centro, gestionado por la Fundación Escuela Teresiana, ofrece plazas concertadas en la ESO y privadas en Bachillerato. Mientras que el profesorado de la ESO se rige por un convenio cofinanciado por la administración pública, las condiciones laborales del profesorado de Bachillerato se negocian directamente con la fundación, lo que genera la brecha salarial.
Los docentes afectados señalan que la diferencia se ha vuelto más acuciante con el aumento del coste de vida en Madrid. "No es lo mismo cobrar 100 euros menos al mes [...] que hacerlo con 600 euros menos que otros compañeros", critican, recordando que tras la crisis de 2008 los sueldos se congelaron y posteriormente solo se han aplicado subidas puntuales en la concertada.
La protesta silenciosa, que tuvo lugar entre las 11:45 y las 12:10 horas, reunió a una veintena de docentes a las puertas del centro. Aseguran haber recibido "buenas palabras" por parte de la dirección y la fundación, pero ningún cambio concreto. "Solo pedimos que se nos equipare", afirman.
Además, los profesores apuntan a horas de trabajo no remuneradas, como el tiempo dedicado a la oración en este centro religioso, que no se refleja en el convenio y cuya realización se percibe como necesaria para asegurar la renovación del contrato.
Esta movilización se produce en un contexto de negociaciones para el VIII convenio colectivo de la escuela concertada, donde sindicatos y patronal buscan equiparar las condiciones laborales de sus profesionales a las de la educación pública, argumentando que el trabajo desempeñado es el mismo.




