La investigación, llevada a cabo por agentes de la Policía Nacional, se inició el 22 de agosto de 2025 tras la detección de un paquete sospechoso en una empresa de paquetería. En su interior, entre piezas de juguete, se encontraron 5.000 pastillas de MDMA y cerca de 800 gramos de una sustancia pulverulenta, identificada como ketamina y MDMA, con un valor estimado de 80.000 euros en el mercado ilícito.
El envío generó sospechas desde el principio, ya que la persona que lo tramitó no presentó factura de compra, se negó a la inspección del contenido alegando que eran piezas de colección, utilizó datos falsos como remitente y pagó en efectivo para evitar ser vinculado con el paquete.
Las pesquisas policiales permitieron reconstruir el plan y determinar el reparto de funciones entre los implicados. Uno de los detenidos adquirió el juguete en un centro comercial de Madrid días antes del envío, abonando más de 600 euros en efectivo, mientras que el otro se encargó de llevar el paquete a la empresa de paquetería.
La investigación también identificó a un tercer implicado como el autor intelectual de la operación, quien ya se encontraba en prisión por otra causa relacionada con el tráfico de drogas a gran escala.
El 18 de marzo, los agentes realizaron entradas y registros en los domicilios de los dos arrestados, quienes fueron detenidos como presuntos responsables de un delito contra la salud pública. Posteriormente, pasaron a disposición judicial, decretándose su ingreso en prisión.




