La Policía Nacional ha arrestado a nueve individuos, incluyendo dos menores de edad, como presuntos autores de actos vandálicos contra los trenes de Cercanías en la Comunidad de Madrid. Los daños ocasionados ascienden a más de 400.000 euros.
Las detenciones se produjeron durante tres jornadas consecutivas, culminando una investigación policial que ha permitido esclarecer un total de 107 delitos. De estos, 90 están relacionados con daños materiales y 17 con desórdenes públicos.
Las pesquisas policiales se iniciaron el pasado mes de diciembre al identificar un patrón delictivo recurrente, conocido como el método del 'palancazo'. Esta técnica consiste en accionar la palanca de freno de emergencia para detener el tren, facilitando así la pintada exterior de los vagones, una maniobra considerada peligrosa.
Según fuentes policiales, el principal objetivo de los detenidos era alcanzar notoriedad dentro de la comunidad grafiteras, un fenómeno conocido como 'getting up'. Las pintadas en trenes son una de las acciones más valoradas para conseguir este reconocimiento.
En uno de los incidentes investigados, se constató que los grafiteros utilizaron aerosoles de forma agresiva, llegando a emplearlos como sopletes y mostrando hostilidad hacia los viajeros presentes en los vagones.
Durante la intervención policial, los arrestados opusieron resistencia activa tanto a los vigilantes de seguridad como a los agentes. En los registros efectuados se incautaron herramientas como radiales, llaves maestras para acceder a las cocheras y una gran cantidad de sprays.
Todos los detenidos han sido imputados por delitos de daños y desórdenes públicos. Los adultos han quedado a disposición de la autoridad judicial, mientras que los menores han sido puestos a disposición de la Fiscalía de Menores.




