Los hechos tuvieron lugar el pasado 4 de abril, alrededor de las 19:45 horas, cuando una patrulla observó a los vigilantes de una tienda intentando retener a un individuo que salía del local con una mochila. El sospechoso ignoró las indicaciones, cruzó los arcos de seguridad y, tras empujar a un vigilante y a otra mujer en la entrada, emprendió la huida a pie por la concurrida vía.
Ante esta situación, los agentes iniciaron una persecución a la carrera. Durante la huida, el hombre desobedeció las órdenes policiales e incluso cruzó la calzada con el semáforo en rojo, poniendo en riesgo a otros usuarios de la vía.
En el transcurso de la persecución, el individuo dejó caer una pistola de perdigones en un paso de peatones. Poco después, los policías lograron interceptarlo. En ese momento, el detenido, un varón nacido en España en 1982, admitió haber sustraído varios objetos del establecimiento.
Al inspeccionar la mochila, los agentes descubrieron que su interior estaba recubierto de papel de aluminio, una técnica utilizada para eludir los sistemas antihurto. Dentro de la mochila se encontraron diversas herramientas, como destornilladores y utensilios multiusos, además de los artículos robados: una botella de whisky, unas gafas de sol y un perfume, cuyo valor total superaba los 570 euros. Tras estos acontecimientos, fue arrestado como presunto autor de un delito de robo con violencia.




