El arrestado formaba parte de una organización criminal con base en Estados Unidos, especializada en la manipulación de cajeros automáticos mediante un malware específico. Este sistema les permitía realizar extracciones de efectivo fraudulentas, cuyos fondos eran posteriormente desviados para apoyar las actividades del Tren de Aragua.
La detención fue llevada a cabo por un Grupo de Trabajo Conjunto de la Policía Nacional, una unidad creada específicamente para combatir esta red transnacional. Este grupo integra diversas especialidades del cuerpo policial, reforzando la capacidad de respuesta ante amenazas complejas.
Esta operación se enmarca dentro de una estrategia de cooperación internacional iniciada en 2022, tras detectarse la expansión global del Tren de Aragua. Desde entonces, la Policía Nacional ha participado activamente en foros multilaterales, como el GICCOT (Grupo Internacional contra el Crimen Organizado Transnacional), auspiciado por el FBI y con sede en El Salvador, para intercambiar información y anticiparse a la consolidación de estas organizaciones en España.
Adicionalmente, en el ámbito de AMERIPOL, se ha implementado una Acción Conjunta y Sostenida contra las operaciones del Tren de Aragua, con el respaldo del proyecto PACCTO-AMERIPOL, en la que la Policía Nacional también desempeña un papel crucial. Estas acciones responden a la estrategia de la Comisaría General de Información para enfrentar las Nuevas Amenazas Desestabilizadoras de la Seguridad Interior (NADSI), que incluyen amenazas híbridas y la criminalidad organizada.




