Los restos, pertenecientes a distintos grupos de invertebrados marinos como trilobites, braquiópodos, moluscos y graptolitos, fueron hallados en afloramientos de pizarras paleozoicas en el entorno de Patones y El Atazar. Estos fósiles se encuentran conservados en rocas marinas muy antiguas que forman parte del basamento geológico de la región, las cuales han sufrido intensos procesos de deformación y metamorfismo a lo largo de sucesivas orogenias, haciendo extraordinariamente raro su hallazgo.
La investigación, que revisa la información paleontológica previa del Paleozoico de la Sierra Norte de Madrid y Guadalajara, aporta nuevos datos sobre la fauna marina que habitó la zona cuando el territorio madrileño estaba cubierto por antiguos mares. Según los autores, estos hallazgos constituyen los fósiles corporales más antiguos conocidos en la Comunidad de Madrid.
Su antigüedad es ligeramente posterior a unas icnitas (huellas fósiles) atribuidas a artrópodos marinos, descubiertas hacia 1864 por el ingeniero y geólogo Casiano de Prado en Puebla de la Sierra, y que no han sido objeto de estudio detallado desde entonces.
En el trabajo han participado la paleontóloga Sara Romero, del Área de Paleontología de la Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense de Madrid, y Juan Carlos Gutiérrez-Marco, investigador del Instituto de Geociencias (CSIC-UCM).
Los resultados se presentarán en la 80.ª sesión científica de la Sociedad Geológica de España, el próximo viernes 29 de mayo a las 9:00 horas en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas y Energía de Madrid (c/ Ríos Rosas, 21). Este encuentro conmemora el centenario del XIV Congreso Geológico Internacional celebrado en Madrid en 1926.
El estudio completo sobre los fósiles madrileños se publicará en la revista científica Geogaceta, junto con otras contribuciones de la reunión.




