El pasado jueves 11 de junio de 2026, agentes de la Policía Municipal de Madrid observaron una furgoneta que realizaba una maniobra evasiva al percatarse de la presencia policial en el distrito de Carabanchel. Al dar el alto al vehículo, se descubrió que carecía de seguro obligatorio y tenía la ITV caducada.
Durante la inspección del habitáculo de carga, los agentes encontraron a dos varones ocultos. Los cuatro ocupantes mostraron nerviosismo y ofrecieron testimonios contradictorios, afirmando que la furgoneta era prestada. En el registro se intervinieron numerosas herramientas profesionales y maquinaria especializada en obras civiles, sin que pudieran justificar su procedencia legal.
Se hallaron también documentos de identidad corporativa y logotipos de una supuesta constructora. Las verificaciones confirmaron que dicha empresa era ficticia, utilizada presuntamente como tapadera para acceder a obras y sustraer material sin levantar sospechas.
El valor del material industrial recuperado se estima entre 15.000 y 18.000 euros. Las investigaciones posteriores vincularon la furgoneta y las herramientas con robos previos en promociones inmobiliarias de San Agustín del Guadalix, lo que llevó al arresto de los cuatro hombres por delitos contra el patrimonio.




