La presidenta regional ha acusado a la presidenta de México y al Gobierno de España de haberla “puesto en peligro” y “abandonado” durante su reciente viaje institucional al país latinoamericano. Según sus declaraciones, la falta de garantías de seguridad la llevó a cancelar parte de sus actividades programadas.
En una entrevista, la dirigente explicó que su equipo se vio forzado a “cortar y desaparecer” para evitar situaciones de riesgo en un país que, a su juicio, está marcado por la violencia del narcotráfico. Consideró que el Ejecutivo central dejó a una presidenta autonómica “a su suerte” sin ofrecerle la protección adecuada durante un desplazamiento que calificó de institucional.
“"La presidenta de México dedicó la jornada a insultar y echar fuego contra ella desde su llegada, buscando generar una polémica que comprometió la seguridad de la delegación."
La presidenta regional defendió que su viaje respondía a criterios institucionales habituales, justificados por el volumen de inversión mexicana en Madrid y por las relaciones entre administraciones. Sin embargo, criticó el “nivel de manipulación” del Gobierno español y del mexicano respecto a su desplazamiento.
Respecto a los Premios Platino, a los que finalmente no asistió, la presidenta regional insistió en que la presidenta de México contactó con el complejo Xcaret para impedir su presencia, asegurando que dispone de “pruebas” que lo demuestran.
La dirigente regional estableció un paralelismo entre las formas políticas del partido gobernante en México y el Gobierno de España, advirtiendo de un “paralelismo enorme” entre ambos modelos políticos.




