Estas cuatro iniciativas, que suman unos 6 millones de euros en total para el CSIC, se centrarán en la creación de un atlas genómico para enfermedades raras, el desarrollo de una nueva cosmología de precisión, el estudio de vidrios híbridos y la aplicación de la computación cuántica al estudio de la materia.
El investigador Antoni Beltran, del Instituto de Biomedicina de Valencia (IBV), liderará un proyecto para crear un atlas genómico experimental que estudie cómo las mutaciones alteran la estabilidad de las proteínas, contribuyendo a entender las enfermedades raras. "Nuestro proyecto utilizará una tecnología que permite medir en el laboratorio el efecto de cientos de miles de mutaciones a la vez", explica Beltran, quien asegura que todos los datos generados serán abiertos y gratuitos.
Por su parte, Celia Castillo, del Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid (ICMM), investigará el funcionamiento interno de materiales híbridos para diseñar una nueva generación de vidrios a la carta con usos que van desde el bloqueo de radiación ultravioleta hasta la captura de gases. "Mi objetivo es entender qué hace que ciertos materiales híbridos, como los MOFs, puedan fundir y transformarse en una nueva clase de vidrio", señala.
El proyecto de Marco Gatti, del Instituto de Ciencias del Espacio (ICE), propone un nuevo enfoque de cosmología de precisión utilizando miles de universos simulados para combinar mediciones de telescopios como Euclid, el South Pole Telescope y Planck. El objetivo es responder a grandes preguntas aún sin resolver en cosmología y obtener una imagen más completa de la materia y el gas a lo largo del tiempo cósmico.
Finalmente, Daniel González-Cuadra, del Instituto de Física Teórica (IFT), desarrollará nuevas formas de utilizar la computación cuántica para estudiar sistemas formados por fermiones, las partículas que constituyen la materia. "No basta con construir ordenadores cuánticos más grandes: necesitamos nuevas formas de programarlos", indica el investigador, cuyo proyecto busca abordar problemas hoy fuera del alcance de la computación clásica.




