Durante la sesión plenaria, la jefa del Ejecutivo autonómico ha reivindicado la capacidad de respuesta de la región, asegurando que cuentan con herramientas específicas y un plan de preparación alineado con las directrices de la Unión Europea. Según ha expuesto, la administración regional ha actuado como guía para el Ministerio de Sanidad en diversas decisiones técnicas tomadas durante la emergencia.
El debate ha derivado en un enfrentamiento político cuando la oposición ha cuestionado la labor del Servicio Madrileño de Salud. La presidenta ha rechazado las críticas, atribuyendo las acusaciones a un intento de la oposición por ganar visibilidad política para la ministra de Sanidad en el ámbito internacional.
“"El modelo para gestionar crisis en la Comunidad de Madrid es ser los únicos en tener un plan de preparación y respuesta a emergencias sanitarias como manda la Unión Europea."
La intervención ha concluido con un intercambio de reproches sobre la responsabilidad de la crisis. La presidenta regional ha negado que el origen de la situación sanitaria sea competencia de su gobierno, trasladando el foco hacia la gestión del Ejecutivo nacional y las actuaciones de la ministra del ramo.




