La Policía Nacional ha desarticulado en el sur de Madrid una banda criminal especializada en el robo de patinetes eléctricos y bicicletas. El cabecilla de la organización recibía encargos de particulares para cometer los hurtos y orquestaba las acciones delictivas. En una operación paralela, se detuvo a otro varón que contactaba con víctimas a través de plataformas de segunda mano para sustraer objetos tras ganarse su confianza.
Se han esclarecido un total de 16 hechos delictivos y se ha procedido a la detención de cuatro hombres como presuntos autores de delitos de hurto, receptación, delito continuado contra el patrimonio y pertenencia a grupo criminal. Las sustracciones se llevaban a cabo en horas diurnas, actuando el grupo en pocos minutos en zonas habilitadas para el estacionamiento de vehículos en gimnasios, centros comerciales, estaciones de transporte, comunidades de propietarios y centros escolares.
El modus operandi consistía en que el cabecilla recibía llamadas de particulares solicitando bicicletas o patinetes concretos vistos en Fuenlabrada. Posteriormente, contactaba con otros dos hombres que cortaban las cadenas de los vehículos con cizallas, escondiéndolas después en arbustos y setos. Los objetos sustraídos eran llevados a un local regentado por el jefe, donde se vendían a quienes habían solicitado el hurto o a establecimientos de segunda mano. En una ocasión, una víctima reconoció su bicicleta verde robada en un escaparate.
El pasado 8 de junio se registró el local donde se guardaban los objetos, que fueron entregados a sus propietarios. Se detuvo a tres personas por once delitos de hurto y receptación. En una operación paralela, se detuvo a otro varón por un delito continuado contra el patrimonio, tras sustraer hasta cuatro patinetes eléctricos publicitados en plataformas de segunda mano, ganándose la confianza de las víctimas y huyendo tras solicitar probar los vehículos.




