Bajo el lema “La vivienda nos cuesta la vida”, la movilización busca visibilizar el creciente problema del acceso a la vivienda y el empobrecimiento de la población. La marcha partirá a las 12:00 horas desde Atocha y recorrerá el centro de la capital hasta la zona de Sevilla, culminando con un encuentro en Sol que incluirá intervenciones de colectivos sociales y actuaciones musicales.
“"En Madrid estamos dedicando ya hasta el 70 por ciento del salario al alquiler."
Durante la presentación de la manifestación, los portavoces destacaron cómo la crisis de la vivienda afecta todos los aspectos de la vida cotidiana, señalando el modelo actual de contratos temporales, las constantes subidas de precios y el desplazamiento forzoso de los residentes a municipios más alejados y asequibles. También se vinculó esta situación con el deterioro de la salud mental y física de muchas personas, haciendo imposible desarrollar proyectos de vida estables.
La convocatoria de este año se distingue por su ambición y la amplia participación de organizaciones vecinales, sindicatos, plataformas antidesahucios, así como entidades como la FRAVM, CGT, Ecologistas en Acción, Bomberos contra los Desahucios y la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema de Pensiones (Coespe). Estas organizaciones trabajan en un proceso de movilización sostenida, que podría derivar en una huelga general si no se producen cambios a corto plazo.
“"Los derechos no se regalan, se conquistan."
Entre las principales reivindicaciones se encuentran la recuperación de los contratos indefinidos de alquiler, la bajada de los precios, la subida del salario mínimo y las pensiones hasta los 1.500 euros, la creación de un parque público de vivienda fuera del mercado y el fin de los contratos temporales y por habitación. Asimismo, se criticaron los discursos que responsabilizan a personas migrantes o colectivos vulnerables de la crisis, reivindicando la organización colectiva y la desobediencia ante los abusos.
En un incidente relacionado, el Sindicato de Vivienda de Carabanchel informó del desalojo de una residente y sus dos hijos en la calle Camino Alto de San Isidro, en Carabanchel, a pesar de los esfuerzos por paralizarlo. El colectivo denunció un amplio despliegue policial y la ausencia de la comisión judicial, lo que impidió cualquier negociación. El desalojo se ejecutó alrededor de las 12:00 horas del miércoles, y el sindicato ha anunciado nuevas movilizaciones para el 19 de mayo en Tetuán para intentar impedir otros desalojos. El Gobierno de la Comunidad de Madrid lamentó el desalojo, pero defendió que los tribunales deben pronunciarse y que el ejecutivo trabaja para incrementar la oferta de vivienda.




