La comunidad vecinal denuncia ruidos ensordecedores y temblores en los edificios, provocados por una actividad que se extiende habitualmente desde las 07:00 hasta la 01:00 horas. Esta situación ha generado preocupación por la integridad de las viviendas y la calidad de vida en la zona.
Tras una reunión inicial el pasado 21 de abril, los afectados expresaron su inquietud por la seguridad de sus hogares. Se han reportado desprendimientos de cascotes en edificios residenciales debido a las intensas vibraciones, lo que ha llevado a algunas comunidades a instalar mallas de protección por su cuenta. Los vecinos lamentan la falta de información por parte de la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento y la UTE encargada de las obras, recordando precedentes de daños estructurales en otras localidades.
Un incidente grave ocurrió el pasado 2 de mayo, cuando las obras causaron la rotura de una tubería de gas, resultando en un escape. Según los residentes, la única comunicación recibida fue la indicación verbal de cerrar las ventanas para quienes se acercaron a preguntar sobre lo sucedido.
Las mediciones realizadas por la Policía Municipal han confirmado niveles de ruido superiores a los legalmente permitidos. Los vecinos solicitan que se respete el descanso nocturno, establecido entre las 23:00 y las 08:00 horas, y denuncian que sus quejas no han obtenido respuesta oficial.
A los problemas de ruido se suma un aumento de la inseguridad en la vía pública. La deficiente iluminación y la creación de pasillos estrechos con vallas han generado zonas de poca visibilidad donde ya se han registrado atracos. Esta situación afecta particularmente a personas mayores y con movilidad reducida, quienes evitan transitar por el barrio en ciertas horas por temor.
Las obras también han implicado la eliminación de aproximadamente 135 plazas de aparcamiento, incluyendo las destinadas a personas con discapacidad. Además, se producen cortes de tráfico recurrentes que afectan a la M-30 y a los accesos a comercios y portales. Desde el 8 de mayo, el túnel permanece cerrado, impactando negativamente en la fluidez del tráfico y el transporte público superficial.
Los residentes y las asociaciones Retiro Norte y Los Pinos de Retiro Sur presentarán sus demandas en el pleno de la Junta Municipal de Retiro el martes 12 de mayo a las 17:00 horas. Entre sus principales reivindicaciones se encuentran la suspensión de las obras nocturnas y festivas, la creación de una comisión de seguimiento con participación vecinal, acceso a la información sobre mediciones de vibraciones y un cronograma detallado de las obras.
Asimismo, solicitan garantías sobre planes de emergencia, iluminación y seguridad en la vía pública, así como canales de comunicación directos con la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento. Además de su intervención en el pleno, los afectados han acordado remitir un escrito al Defensor del Pueblo y solicitar una inspección de trabajo para defender sus derechos y la seguridad del barrio.




