Con el objetivo de fortalecer la respuesta coordinada de los servicios de emergencia ante la proximidad de la campaña estival, el Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid ha realizado varios simulacros de incendio forestal en una zona montañosa de San Martín de Valdeiglesias. Estas prácticas, que se repiten anualmente desde hace tres años, permiten ensayar de manera integral la intervención en incendios forestales en el terreno, abarcando todas las fases operativas: desde la activación de recursos y el despliegue inicial hasta la sectorización, la actuación directa sobre el fuego y las labores de control y remate final.
Aproximadamente 400 efectivos, que han participado en estos entrenamientos, formarán parte del dispositivo del Plan de Protección Civil contra Incendios Forestales de la Comunidad de Madrid (INFOMA) durante el periodo de máximo peligro, que se extiende del 15 de junio al 30 de septiembre. Estos simulacros son esenciales para preparar a los profesionales antes del inicio de la campaña.
En los ensayos han intervenido bomberos regionales, brigadas y agentes forestales, así como efectivos del Servicio de Urgencia Médica de Madrid (SUMMA 112), empleando medios terrestres y aéreos. La coordinación se ha ampliado a recursos de otras administraciones, incluyendo hidroaviones del 43er Grupo de Fuerzas Aéreas del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y por primera vez, dotaciones de los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid.
El operativo simulado se inicia con una alerta ficticia de un ciudadano sobre una columna de humo. A partir de ahí, se movilizan distintas dotaciones desde el parque de bomberos de San Martín de Valdeiglesias y otros puntos de la región, replicando los procedimientos reales de activación del dispositivo. Para recrear un escenario realista, se han acondicionado zonas de difícil acceso y alto valor ecológico donde se generan pequeños fuegos controlados sobre bateas, y se utiliza humo artificial para simular las condiciones de visibilidad y las dificultades operativas.
Al finalizar cada ejercicio, se celebra una reunión técnica de evaluación para analizar el desarrollo de la actuación, identificar mejoras en los procedimientos y reforzar la coordinación entre todos los servicios implicados.




