La investigación, considerada la más exhaustiva hasta la fecha, combina la secuenciación del genoma de 103 especies de murciélagos con el análisis de 44 fósiles. Los resultados confirman que los primeros murciélagos se originaron en Europa y desde allí se expandieron globalmente. El estudio también señala que características definitorias como la ecolocalización y el vuelo aparecieron en las etapas iniciales de su evolución.
Este trabajo, en el que han colaborado investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y la Universidad de Granada, sienta las bases para futuras investigaciones sobre la genética de la longevidad y la resistencia a enfermedades de los murciélagos, aspectos que podrían tener implicaciones para la salud humana.
Los murciélagos son mamíferos únicos, capaces de volar propulsados y de orientarse mediante el sonido en la oscuridad. Con más de 1.500 especies, representan una quinta parte de los mamíferos y juegan un papel crucial en los ecosistemas como polinizadores, dispersores de semillas y controladores de insectos.
Científicos de diversas instituciones internacionales, como la Universidad de St. Andrews (Escocia), la Universidad de Stony Brook (Nueva York) y el Instituto de Investigación Senckenberg (Fráncfort), han contribuido a este proyecto. El investigador del MNCN, Ismael Galván, destaca que el estudio proporciona un marco evolutivo sólido para investigar los genes responsables de los rasgos distintivos de los murciélagos, lo que podría informar la investigación sobre envejecimiento e inmunidad en humanos.
La profesora Liliana M. Dávalos, de la Universidad de Stony Brook, explica que el enfoque metodológico permite identificar el grupo más antiguo de murciélagos fósiles y determinar su origen geográfico y temporal. Los datos confirman la dispersión desde Europa hacia África, Asia, las Américas y Australia.
La investigación ha reunido la mayor colección de genomas de murciélagos de alta calidad hasta la fecha, abarcando 103 especies y todas las 21 familias reconocidas. El profesor Michael Hiller detalla el uso de técnicas de secuenciación de ADN de última generación y métodos computacionales, combinados con 44 fósiles, para reconstruir su historia evolutiva.
El estudio incluye la descripción de especies singulares como el diminuto murciélago abejorro de Tailandia y Myanmar, los murciélagos de pies ventosos de Madagascar, y el murciélago de cola corta menor de Nueva Zelanda. El hallazgo de la posición evolutiva del murciélago fósil del género Vielasia en la rama más antigua del árbol genealógico sugiere que la ecolocalización y el vuelo propulsado se establecieron cerca del origen del grupo, explicando su éxito evolutivo.
El profesor David Ray, de la Universidad Tecnológica de Texas, concluye que este recurso genómico permitirá a la comunidad científica investigar las variaciones genómicas que han dado lugar a la diversidad de murciélagos y a sus características únicas, con implicaciones que trascienden el estudio de estas especies.




