La portavoz de Vox, Isabel Pérez Moñino, cuestionó firmemente la capacidad de Madrid para acoger a un millón de habitantes adicionales en los próximos años sin que sus servicios públicos, transporte y acceso a la vivienda colapsen. Pérez Moñino acusó a la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, de presentar este crecimiento como una "bendición" mientras miles de madrileños ya sufren las consecuencias de una región "tensionada".
En su intervención en el Pleno, la dirigente de Vox advirtió que "Madrid tiene límites y la paciencia de los madrileños también". Pérez Moñino insistió en que la región ha crecido de forma "desproporcionada" sin que las infraestructuras, la vivienda o los servicios públicos se hayan adaptado al mismo ritmo, aludiendo a las dificultades de emancipación de los jóvenes, la saturación del Metro y las largas esperas para citas sanitarias.
La portavoz de Vox preguntó directamente a la presidenta dónde "va a meter" Madrid a otro millón de habitantes, calificando la región como una "aspiradora humana infinita" y pidiendo a Ayuso que deje de convertir Madrid en su "experimento demográfico personal".
Una región ya colapsada, asinada y masificada necesita más colapso, más asinamiento y más masificación. Suerte con ello.
Isabel Díaz Ayuso respondió con dureza, reprochando a Vox que mezclara el concepto de "habitantes" con "inmigrantes". "Dije habitantes, no inmigrantes", replicó la presidenta, defendiendo que Madrid es una región "abierta, plural y en crecimiento". Ayuso subrayó que la Comunidad de Madrid no tiene competencias en materia de inmigración, extranjería, fronteras o seguridad, atribuyendo la responsabilidad al Gobierno central y criticando su "falta de ley y orden".
La presidenta defendió que Madrid no es una región de "nacionalismo", sino un territorio donde "cada vez nacen más niños" y llegan ciudadanos "de todos los rincones de España y del mundo", remarcando que la región vive "su mejor momento".
En cuanto a la vivienda, Ayuso aseguró que se están impulsando 70.000 viviendas con algún tipo de protección, 14.000 de ellas del Plan Vive, y reconoció que un Madrid con un millón de habitantes más requerirá planificación en agua, transportes y servicios públicos. La presidenta también reivindicó el papel de los inmigrantes en sectores clave como la construcción, afirmando que "todos juntos trabajan en una región plural" y que en Madrid se "integra cuando se viene a trabajar y ser uno más".




