Durante su visita al Ciudad del Vaticano, Ayuso fue recibida en audiencia privada por Su Santidad. La presidenta explicó que el regalo buscaba ser especial, preparado con "cariño y detenimiento", y no un "regalo convencional". El libro, fruto de varios meses de recopilación de fotografías, detalla cómo se viven las festividades católicas en diferentes localidades de la Comunidad de Madrid, desde la Puerta del Sol hasta Buitrago de Lozoya, incluyendo representaciones como el Belén viviente en San Lorenzo de El Escorial y las "pasiones" en municipios como Daganzo y Chinchón.
Díaz Ayuso también aprovechó la ocasión para entregar al Papa la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid, un gesto de cortesía antes de su próximo viaje apostólico a la región previsto entre el 6 y el 9 de junio. Como obsequio adicional, se presentó una selección de productos típicos madrileños, como las palmeritas de Morata de Tajuña y las Bizcotelas de San Lorenzo de El Escorial, destacando la calidad del trabajo artesanal de la región.
La presidenta expresó la "absoluta alegría y orgullo" que supone para Madrid la visita del Papa, asegurando que la reunión se centró en aspectos de fe y comunidad, sin abordar temas políticos. Confía en que el Sumo Pontífice transmitirá un mensaje de "unidad" durante su estancia en España. Ayuso subrayó el entusiasmo de la región por recibirle, describiendo Madrid como un lugar "lleno de gente de todas las procedencias" que sabe "celebrar grandes eventos" y acoger a visitantes de todo el mundo.




