La dirigente madrileña se reunió con el Santo Padre durante aproximadamente una hora, mostrando este "mucha ilusión" y "gran expectación" ante su próximo viaje a Madrid. "Creo que es maravilloso y nos viene bien a todos, de verdad", afirmó ante los medios.
Durante el encuentro, Díaz Ayuso entregó al Papa la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid, junto con obsequios representativos de la región, incluyendo un libro sobre las tradiciones católicas madrileñas y dulces típicos como las palmeritas de Morata.
La presidenta explicó que el libro recopila las celebraciones católicas en toda la Comunidad, desde la Navidad en Sol hasta el Belén viviente en Buitrago de Lozoya, pasando por las pasiones de Daganzo, Chinchón y Morata, mostrando cómo se vive la fe y los valores cristianos en comunidad.
La conversación abordó temas como la situación de los jóvenes, la integración social, la hispanidad y los retos de las nuevas tecnologías e inteligencia artificial, destacando la importancia de la comunidad y la interacción entre personas para afrontar estos desafíos en sociedades cada vez más individualistas.
Díaz Ayuso subrayó que el encuentro se desarrolló al margen de cuestiones políticas y que la visita apostólica será un mensaje de unidad, esperando que sirva para mostrar a España como un país que celebra y se une por encima de las diferencias.
La presidenta expresó su orgullo por la entrada del Papa en España a través de Madrid, confiando en que la visita resalte la hospitalidad de la región y los vínculos de la hispanidad, y señaló que la vida en las calles madrileñas, especialmente entre los jóvenes, refleja una gran esperanza, aunque también soledad.
Finalmente, Díaz Ayuso se mostró confiada en el éxito de la visita, asegurando que se marcha del Vaticano "con mucha ilusión" y deseando que el Papa León XIV se sienta "muy orgulloso de España y de la hispanidad".




