La Comunidad de Madrid ha aprobado una partida de 1,5 millones de euros para el año 2026. Esta inversión está destinada a los ayuntamientos que gestionan colegios públicos en circunstancias particulares: aquellos que escolarizan a niños y jóvenes procedentes de otros municipios, o que en sus centros se imparte el primer ciclo de Educación Infantil —para menores de tres años— o la Educación Secundaria Obligatoria (conocida como CEIPSO).
El Consejo de Gobierno dio luz verde a esta inversión el pasado 24 de junio de 2026, y se prevé que cerca de 70 corporaciones locales de toda la región puedan beneficiarse de esta medida. Las cantidades están fijadas en la convocatoria, pudiendo cada consistorio recibir un máximo de 250 euros por alumno que cumpla los requisitos. Adicionalmente, si se han habilitado aulas extra para atender a estos estudiantes, la ayuda puede ascender a 5.000 euros por cada aula adicional.
Esta financiación está pensada para sufragar gastos cotidianos como el mantenimiento de edificios escolares, vigilancia, suministros básicos (agua, luz, calefacción) y limpieza. En muchos municipios, asumir estos costes cuando parte del alumnado proviene de fuera supone una carga económica significativa que esta línea de ayudas busca compensar.
La inclusión de la Educación Secundaria Obligatoria en esta convocatoria reconoce el coste adicional que supone para los ayuntamientos ofrecer esta etapa educativa completa dentro de su término municipal, permitiendo a los adolescentes cursarla sin necesidad de desplazarse a otras localidades y facilitando la conciliación familiar.
Esta iniciativa, que la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades renueva periódicamente, se mantiene como un instrumento de apoyo a la educación pública en la región, permitiendo a los ayuntamientos beneficiarios afrontar con mayor margen los gastos de escolarización que exceden los límites estrictamente locales.




