Las retenciones se concentran en la M-40, la A-2 y la A-3, según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT). En la A-2, la congestión se sitúa entre los puntos kilométricos 19 y 20 en sentido creciente, afectando a las inmediaciones de San Fernando de Henares y Torrejón de Ardoz. De forma similar, la A-3 presenta lentitud entre los kilómetros 14,5 y 16 en dirección a Valencia, entre Madrid y Rivas. La M-40, en su tramo hacia la A-5, también experimenta congestión entre los kilómetros 22,5 y 23,5.
La DGT prevé un total de 5.610.000 movimientos durante la Operación Especial, que se extenderá hasta la medianoche del domingo 16 de agosto. Estos desplazamientos abarcan tanto trayectos de largo como de corto recorrido por todo el territorio nacional. A los movimientos habituales por el cambio de quincena se suman los viajes hacia zonas costeras, playas y segundas residencias, aprovechando el mes vacacional.
Este fin de semana coincide con numerosas fiestas patronales en distintas localidades, lo que previsiblemente incrementará los viajes de corta distancia. Se espera mayor afluencia en carreteras principales y secundarias, especialmente durante las noches y madrugadas.
El sábado 15 de agosto continuará la circulación intensa desde primera hora de la mañana en sentido salida de los grandes núcleos urbanos y en las rutas hacia la costa y zonas de veraneo. El domingo 16, la mañana será complicada por los trayectos de corto recorrido y accesos a playas, mientras que por la tarde, entre las 18 y las 23 horas, se iniciará el retorno de quienes finalizan su descanso.
Este dispositivo se activa tras un fin de semana anterior calificado como "trágico" por la DGT, con 19 fallecidos en siniestros viales. La agencia reitera la importancia de extremar las medidas de seguridad y evitar conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas.
Para garantizar la seguridad, Tráfico ha implementado medidas de regulación, ordenación y vigilancia. El operativo cuenta con agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, personal de los Centros de Gestión de Tráfico, técnicos de mantenimiento y servicios de emergencia.
Los medios materiales incluyen radares fijos y móviles, cámaras, furgonetas camufladas para controlar el uso del móvil y cinturón, además de helicópteros y drones. Vehículos y motos sin distintivos patrullarán las vías para supervisar el comportamiento de los conductores.
En las zonas de mayor congestión se habilitarán carriles reversibles y adicionales con conos, y se establecerán itinerarios alternativos para facilitar la circulación.




