La intervención policial se produjo alrededor de las 16:30 horas, cuando los efectivos observaron un automóvil estacionado de forma antirreglamentaria. Al acercarse para identificar al conductor, notaron en él un estado de agitación evidente, con temblores y sudoración profusa.
El hombre admitió espontáneamente que portaba una dosis de «cocaína rosa» o tusi escondida en un calcetín, y entregó voluntariamente el envoltorio junto con una pipa encontrada en la guantera. A pesar de su colaboración inicial, la actitud sospechosa motivó un registro exhaustivo del vehículo.
Durante la inspección del turismo, los agentes descubrieron más de cien euros en efectivo y una lata comercial de la marca Monster que había sido modificada para servir como compartimento secreto. En su interior se hallaba un recipiente con una sustancia psicotrópica.
El registro del coche reveló también la presencia de bolsas con polvos rosados y salmón, dos envoltorios con materia rocosa parda, una bolsa con cristales traslúcidos y diversos enseres para el consumo de drogas. Los análisis preliminares identificaron el material como hachís, MDMA y tusi.
Posteriormente, unidades caninas inspeccionaron nuevamente el vehículo sin hallar más estupefacientes. El varón, sin antecedentes policiales previos, fue trasladado a dependencias policiales acusado de un delito contra la salud pública y puesto a disposición judicial.




