Almeida modificará el reglamento de la EMVS para priorizar el arraigo en viviendas públicas

El Ayuntamiento de Madrid busca adaptar las políticas de vivienda a la realidad actual de la ciudad, incluyendo a las rentas medias.

Imagen genérica de una mano con un bolígrafo sobre un documento, simbolizando la revisión de normativas.
IA

Imagen genérica de una mano con un bolígrafo sobre un documento, simbolizando la revisión de normativas.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha confirmado una "profunda" modificación del reglamento de adjudicación de viviendas de la EMVS, que priorizará el arraigo de los solicitantes en la capital.

La reforma del reglamento de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS), anunciada por José Luis Martínez-Almeida, busca adaptar las políticas de vivienda a las necesidades actuales de Madrid. Esta iniciativa se alinea con las propuestas del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, que ya ha planteado dar prioridad a quienes lleven un mínimo de cinco años empadronados en su municipio para acceder al Plan Vive.

"No queremos dejar a nadie fuera de nuestras políticas de vivienda, queremos que cualquier persona que viva en Madrid pueda tener acceso a una vivienda, pero no es menos cierto que consideramos que aquellas personas que tienen un mayor arraigo, que han estado un mayor número de años empadronados, pues también desde ese punto de vista puedan tener un reconocimiento por parte de la Administración."

José Luis Martínez-Almeida · Alcalde de Madrid
Desde la Escuela Municipal de Empleo Verde y Oficios, el alcalde defendió el arraigo como un "requisito razonable y adecuado a la realidad que vive en estos momentos la ciudad de Madrid", aunque no especificó el número de años de empadronamiento que se exigirán. La modificación también pretende incluir a las rentas medias en las próximas promociones de la EMVS, reconociendo que los elevados precios de la vivienda en la capital están dificultando el acceso a estas familias.
El Ayuntamiento de Madrid es consciente de que existe un problema no solo de vivienda social, sino también de vivienda asequible. La reforma del reglamento busca "dar cabida a todas las nuevas realidades y mejorar aún más las políticas de vivienda", facilitando el acceso a quienes, teniendo capacidad económica, no pueden permitirse una vivienda en la ciudad. Esta postura contrasta con la del Gobierno de España, al que Almeida critica por dejar fuera de las ayudas a quienes perciben menos de 2,5 veces el IPREM.