La organización ha señalado que el sistema de elevación del recinto lleva tiempo averiado, lo que impide el acceso normalizado a personas con movilidad reducida. Esta situación, según la entidad, contraviene la normativa vigente sobre accesibilidad universal y genera un escenario de discriminación directa.
Además de las barreras arquitectónicas, se han reportado incidentes relacionados con el personal del Teatro Arlequín Gran Vía. Los afectados han denunciado dificultades para utilizar los aseos adaptados y han calificado de vejatorias algunas de las respuestas recibidas por parte de los trabajadores del centro.
“"Resulta inaceptable que, en pleno 2026, una persona con movilidad reducida pueda encontrarse con barreras físicas permanentes, ausencia de soluciones técnicas y respuestas deshumanizadas."
La federación ha recordado que este espacio cultural ha sido objeto de rehabilitación mediante subvenciones públicas otorgadas por el Consorcio de Rehabilitación y Equipamiento de Teatros de Madrid, organismo integrado por el Ayuntamiento de Madrid, la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Cultura.
Ante estos hechos, se ha remitido un requerimiento formal exigiendo la reparación inmediata del sistema de acceso, la garantía de uso de los aseos adaptados y la formación obligatoria del personal en materia de derechos fundamentales. La entidad advierte que, de no solucionarse las deficiencias, elevará el caso a las administraciones competentes y a los servicios de inspección.




