Tensión entre PP y Vox en Alcalá de Henares por una modificación presupuestaria

Vox vota en contra de una partida de 68 millones de euros, alegando falta de consenso y opacidad en la gestión de fondos públicos.

Fachada de un ayuntamiento de la Comunidad de Madrid con balcón y barandillas de hierro, luz cálida de la tarde.
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Fachada de un ayuntamiento de la Comunidad de Madrid con balcón y barandillas de hierro, luz cálida de la tarde.

La tensión política se intensifica en el gobierno municipal de Alcalá de Henares, formado por el PP y Vox, tras la votación en contra de una modificación presupuestaria de casi 68 millones de euros por parte de Vox.

El Partido Popular ha lamentado que Vox, su socio de gobierno, haya decidido unirse a la oposición (PSOE y Más Madrid) para bloquear una modificación presupuestaria que consideraban "imprescindible" para inversiones en barrios, seguridad ciudadana y el sueldo de los empleados municipales, atribuyendo la decisión a "intereses electoralistas".
Por su parte, Vox ha reiterado que la votación se realizó por la vía de urgencia y "sin consenso previo", calificando la actuación del PP como "una flagrante falta de respeto institucional y una gestión opaca de los fondos públicos". La formación liderada por Víctor Acosta ha expresado su descontento ante lo que consideran una práctica "reincidente" por parte del Partido Popular.
Vox recuerda que la negociación de los presupuestos anuales del Ayuntamiento está paralizada debido a la negativa del PP a permitirles el acceso directo a la contabilidad del Organismo Autónomo Ciudad Deportiva Municipal, que preside el propio Víctor Acosta. Sospechan que esta falta de transparencia podría ocultar "presuntas irregularidades e infinidad de posibles delitos".
El grupo municipal de Vox señala que esta situación ha alcanzado un "límite intolerable" con la actual propuesta de casi 68 millones de euros, que representa aproximadamente un tercio del presupuesto anual del Ayuntamiento. Denuncian que este movimiento de dinero público se ha tramitado "unilateralmente, sin negociación alguna y sin tan siquiera advertir a su socio de gobierno", respondiendo, según ellos, "casi exclusivamente al beneficio e interés electoral de las áreas gestionadas por el Partido Popular".
A pesar de su rechazo, Vox asegura mantener su "política de mano tendida" y su predisposición a negociar modificaciones presupuestarias "estrictamente imprescindibles y necesarias" para el correcto funcionamiento de los servicios públicos de Alcalá de Henares.
El Partido Popular ha respondido advirtiendo que el rechazo a esta modificación presupuestaria "supondrá dejar bloqueadas inversiones" destinadas a asfaltado, renovación de aceras, alumbrado, rehabilitación de edificios, instalaciones deportivas y mejora de barrios. Asimismo, impedirá reforzar la seguridad ciudadana y atender obligaciones pendientes de salarios, Seguridad Social, proveedores y contratos esenciales.
Los populares han rechazado las insinuaciones de Vox sobre supuestas irregularidades, afirmando que "si alguien cree que existe una irregularidad, lo que corresponde es acudir a un juzgado y no intentar intoxicar políticamente mediante notas de prensa y declaraciones sin pruebas". Han insistido en que "cumplir la ley no puede convertirse en una excusa para bloquear la acción de Gobierno".
El PP concluye que "uno no puede seguir formando parte de un Gobierno mientras vota sistemáticamente con la izquierda contra los intereses de los alcalaínos y contra la estabilidad de la ciudad", señalando la "deslealtad política demostrada por Vox en este Pleno".