El Partido Popular ha lanzado una propuesta al grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Alcalá de Henares: retirar la modificación presupuestaria que se pretende llevar a Pleno si Vox se sienta de inmediato a negociar los presupuestos municipales, pendientes desde hace meses. Esta oferta, realizada este lunes, sitúa al partido de Víctor Acosta ante una decisión crucial para la política local.
Los populares plantean abrir una negociación inmediata para cerrar las cuentas y llevarlas a aprobación en julio. Advierten que, de no haber acuerdo, mantendrán la modificación presupuestaria y considerarán que su socio de gobierno ha optado por actuar como oposición. Esta crisis evidencia el momento más delicado de la coalición formada por PP y Vox desde que Judith Piquet asumió la Alcaldía en 2023.
El detonante de la escalada ha sido un comunicado de Vox cuestionando la modificación presupuestaria y reclamando mayor transparencia. El PP rechaza cualquier insinuación de irregularidad y defiende que la modificación es imprescindible para necesidades concretas como inversiones en aceras, asfaltado, mejoras en edificios municipales, y refuerzo de Policía Local y Protección Civil. Recuerdan que la modificación ya fue aprobada en comisión con el voto favorable del concejal de Vox.
Uno no puede ser socio de quien no confía y tampoco resulta viable mantener un pacto de gobierno si existe una actuación desleal entre los socios.
Lejos de la confrontación, el PP propone retirar la modificación presupuestaria del orden del día del próximo Pleno si Vox acepta negociar el proyecto de presupuestos esta misma semana. Los populares señalan que Vox dispone del borrador desde el 5 de diciembre y no ha presentado propuestas formales en seis meses. La oferta incluye alcanzar un acuerdo en diez días para elevar los presupuestos al Pleno de julio.
La formación de Judith Piquet considera que Vox debe decidir si quiere seguir como partido de gobierno o actuar como oposición, ya que no es compatible formar parte del Ejecutivo e votar con PSOE y Más Madrid contra iniciativas del propio gobierno. El tono empleado refleja un deterioro de la relación política, poniendo en juego la estabilidad del gobierno municipal en la segunda mitad del mandato.
Las próximas horas serán determinantes. Si Vox acepta la invitación y se alcanza un acuerdo presupuestario, la crisis podría reconducirse. Si, por el contrario, mantiene su rechazo y opta por votar con la oposición, el conflicto se agravaría. La ciudad asiste a un pulso político que dirime la capacidad de PP y Vox para seguir gobernando juntos, necesitando entendimiento entre socios o el apoyo de la oposición para sacar adelante decisiones importantes.




