Policía de Coslada sanciona a 12 dueños por llevar perros sueltos y sin bozal

La campaña de control animal en parques y zonas verdes de la ciudad ha resultado en múltiples requerimientos y denuncias por incumplimiento de la normativa.

Imagen de un agente de la Policía Local de Coslada supervisando a un perro con correa en un parque.
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Imagen de un agente de la Policía Local de Coslada supervisando a un perro con correa en un parque.

La Policía Local de Coslada ha sancionado a doce propietarios de perros por permitir que sus mascotas circularan sueltas y sin bozal en la vía pública, como parte de una campaña de control animal.

Durante los meses de abril y mayo, agentes de la Policía Local de Coslada, tanto uniformados como de paisano, intensificaron la vigilancia en las zonas de mayor afluencia peatonal, incluyendo parques, áreas infantiles y espacios verdes. El objetivo principal era informar a los ciudadanos sobre sus obligaciones legales en cuanto a la tenencia de animales de compañía, conforme a la normativa municipal y la Ley de Protección de los Animales de Compañía de la Comunidad de Madrid.
Los controles se enfocaron en varios aspectos clave: la correcta recogida de deposiciones caninas, la limpieza de orines, la obligación de llevar a los perros con correa, el registro sanitario e identificación de los animales, la prohibición del uso de mascotas en áreas infantiles y la tenencia de la documentación preceptiva, como el seguro y la inscripción sanitaria.
Según informaciones del Ayuntamiento, la campaña resultó en más de treinta requerimientos dirigidos a conductores y propietarios de perros. De estos, doce denuncias específicas se debieron a la presencia de animales sueltos y sin bozal, una infracción recurrente durante los controles.

Las infracciones pueden conllevar sanciones de hasta 600 euros por no recoger las deyecciones de los animales o por llevar al perro suelto.

El Consistorio ha resaltado la buena colaboración ciudadana durante el desarrollo de esta actuación. Asimismo, ha recordado que las sanciones por incumplimiento de la normativa pueden ascender hasta los 600 euros, especialmente en casos de no recoger las deyecciones o de permitir que los perros circulen sin correa. En situaciones relacionadas con perros considerados potencialmente peligrosos y el incumplimiento de la responsabilidad civil asociada, las multas podrían alcanzar los 2.400 euros.