La ciudad de Alcalá de Henares está recuperando progresivamente la normalidad en el suministro de agua, después de dos días de interrupciones causadas por una avería en las infraestructuras de la Mancomunidad de Aguas del Sorbe, localizada en Yunquera de Henares. La alcaldesa, Judith Piquet, ha descrito el incidente como un suceso “sin precedentes” en los 55 años de historia del organismo.
“"Han sido unas incidencias nunca vistas. En 55 años jamás se había tenido que cortar el suministro."
La regidora resaltó la dedicación de los técnicos encargados de la reparación, quienes trabajaron ininterrumpidamente durante aproximadamente 40 horas para solucionar la avería y permitir la restauración gradual del servicio. El restablecimiento completo se está llevando a cabo de forma paulatina debido a la configuración de la red, siendo Alcalá uno de los últimos municipios en normalizar la situación al estar situado “aguas abajo” de otras localidades como Cabanillas, Fontanar, Azuqueca o Guadalajara.
A pesar de la recuperación general, algunas edificaciones, especialmente las de mayor altura, aún experimentan problemas de presión o presencia de sedimentos en el agua. El Ayuntamiento ha asegurado que el agua es “totalmente potable”, aunque en ciertos puntos pueda salir turbia debido a la acumulación de sedimentos en las tuberías, recomendando dejar correr el agua hasta que recupere su claridad habitual. Aguas de Alcalá continúa trabajando en la presurización de la red para garantizar el suministro en zonas elevadas como El Olivar.
La alcaldesa Piquet expresó su agradecimiento al Canal de Isabel II por su apoyo, que incluyó el suministro de cerca de 200.000 litros de agua mediante camiones cisterna y reparto de agua embotellada. También reconoció la labor de los empleados municipales, la Policía Local, Protección Civil y los voluntarios que participaron en el operativo. Destacó el comportamiento “ejemplar y modélico” de los vecinos de Alcalá de Henares ante las dificultades.
En cuanto al impacto económico, Piquet reconoció que el corte afectó a comercios y empresas, algunas de las cuales tuvieron que detener su actividad. La evaluación de los daños corresponderá al tejido empresarial, que presentará sus valoraciones a las asociaciones pertinentes. Por su parte, Laly Escudero, presidenta de la Asociación de Empresarios del Henares (AEDHE), calificó el problema como “tremendo pero solucionado”, aunque subrayó la necesidad de analizar lo ocurrido para evitar futuras incidencias y cuantificar las “pérdidas millonarias” en sectores clave como la industria, el farmacéutico, la hostelería y el comercio.




