La iniciativa municipal busca mejorar la convivencia mediante la identificación inequívoca de las mascotas. Los trabajos, realizados en colaboración con la Policía Local, incluyen la recogida periódica de muestras de deyecciones caninas para asegurar el cumplimiento de la normativa vigente.
Desde la puesta en marcha de este sistema, el Consistorio ha tramitado cerca de 400 expedientes sancionadores. Las infracciones incluyen tanto la falta de recogida de excrementos como la ausencia de registro del ADN del animal en el censo oficial, que ya supera los 10.200 perros inscritos.
La Ordenanza Municipal de tenencia responsable de animales establece la obligatoriedad de identificar a los perros mediante esta técnica genética. Asimismo, se recuerda a los propietarios la necesidad de diluir los orines con agua en la vía pública para mantener las condiciones higiénicas adecuadas.
El incumplimiento de estas obligaciones puede derivar en sanciones económicas que oscilan entre los 300 y los 3.000 euros. El gobierno local ha confirmado que mantendrá las campañas informativas y los controles para seguir incrementando el censo de mascotas registradas.




