La actuación ha permitido recuperar una parcela de 2.262 metros cuadrados que anteriormente se encontraba sin urbanizar y en estado de abandono. El proyecto, integrado en el plan municipal de mejora de barrios, ha convertido este espacio en una zona ordenada, iluminada y segura para los residentes de la zona.
El nuevo equipamiento cuenta con dos plazas reservadas para personas con movilidad reducida y dos puntos de recarga para vehículos eléctricos. Además, el entorno ha sido mejorado con la plantación de 87 árboles y la instalación de alumbrado público LED, respondiendo así a una demanda histórica de los vecinos para incrementar la seguridad en el sector.
Para mejorar la integración estética del espacio, se ha incorporado un mural artístico en uno de los laterales que rinde homenaje al río Henares. Esta intervención se suma a otras actuaciones de movilidad en el municipio, como las plazas habilitadas en el entorno de Nuestra Señora de Belén.




