El desfile contó con 8 carrozas de temática infantil y juvenil, 5 comparsas participantes en el concurso organizado por la concejalía de fiestas, incluyendo peñas como El Juglar, Los Jardineros, Los Pichis y Los Reincidentes, la Asociación Cultural de Majorettes Ritmo y Bastón, la comparsa de Gigantes y Cabezudos (los Pequeñantes), y un pasacalles de la asociación cultural «La Burleta» de Campo de Criptana, con decenas de bailarines y tres elementos móviles.
Durante el recorrido, se distribuyeron 6.000 kilos de caramelos blandos sin gluten, repartidos por las peñas de la ciudad que acompañaron al desfile.
La comitiva recorrió la Vía Complutense desde Luis de Madrona hasta la Glorieta de San Jerónimo de Sola, continuó por la Calle Sebastián de la Plaza, Puerta de Mártires, Libreros y finalizó en la Plaza Cervantes. Allí les esperaban la alcaldesa Judith Piquet, el concejal de Fiestas y Tradiciones Populares, Antonio Saldaña, y otros miembros del Gobierno y la Corporación municipal. Al finalizar la cabalgata, se procedió a la retirada del estandarte de las peñas del balcón del Ayuntamiento y se cantó el ‘Pobre de mí’.
El fin de fiesta corrió a cargo de la empresa Vulcano, que diseñó un espectáculo pirotécnico desde la Huerta del Obispo. El show tuvo una duración de más de 13 minutos, combinando luz y sonido para despedir las fiestas.




