Con motivo del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, las organizaciones sindicales CCOO Madrid y UGT Madrid han presentado un informe detallado sobre la situación de la siniestralidad laboral en la región durante el año 2025. Los datos revelan una preocupante realidad, con un promedio de 240 accidentes con baja al día y una muerte relacionada con el trabajo cada cuatro días.
El estudio señala que, de los 87.617 accidentes con baja registrados en 2025, la mayoría (71.979) ocurrieron durante la jornada laboral, mostrando un ligero descenso del 3%. Sin embargo, los accidentes in itinere, aquellos que suceden en el trayecto de casa al trabajo o viceversa, experimentaron un incremento del 4,34%, sumando un total de 15.638 siniestros. La cifra de víctimas mortales alcanzó las 86 personas, lo que representa un aumento del 2,38% respecto al año anterior.
Un aspecto destacado del informe es que las patologías no traumáticas constituyen el 37,02% del total de los accidentes mortales. Este dato subraya la creciente necesidad de abordar la salud cardiovascular y los riesgos psicosociales como factores críticos en el entorno laboral.
Los sindicatos también alertan sobre una significativa reducción del 27,88% en la comunicación de enfermedades profesionales desde 2019, pasando de 1.614 a 1.164 partes en 2025. Las organizaciones sindicales denuncian que esta disminución no refleja una mejora real en la salud de los trabajadores, sino un “subregistro” que oculta los verdaderos daños derivados de la actividad laboral.
“"Estas cifras no responden a una mejora de la salud, sino a un subregistro que invisibiliza los daños reales derivados de la actividad laboral."
Ante este panorama, las organizaciones sindicales solicitan la implementación de un plan de choque urgente para combatir los riesgos psicosociales y una actualización de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. El objetivo es adaptar la normativa a los nuevos desafíos que plantean la digitalización y los cambios demográficos, con la meta de alcanzar “Cero Accidentes” mediante la cooperación entre la administración regional y los agentes sociales.




