La iniciativa, impulsada por la formación en la capital, tiene como objetivo principal dotar a los consistorios de herramientas legales para que los grandes propietarios y los dueños de viviendas de alto valor contribuyan de manera más equitativa, reduciendo así la presión fiscal sobre las familias trabajadoras.
“"Queremos que Madrid deje de ser un nido de buitres y vuelva a ser para las familias trabajadoras."
La propuesta surge en un contexto donde los precios de la vivienda en Madrid han experimentado un incremento del 110% en la última década. Además, el 56% de las compras de vivienda usada se destinan a inversión, y el 1% de los propietarios con más de 15 pisos controla el 24% del mercado del alquiler.
La formación denuncia la actual "injusticia fiscal" en la capital, donde una vivienda de 4 millones de euros en el barrio de Salamanca paga el mismo tipo impositivo que un piso de 200.000 euros en Puente de Vallecas. Argumentan que las rebajas lineales del alcalde han supuesto "regalos fiscales" de 1.280 millones de euros, beneficiando principalmente a los inmuebles de mayor valor catastral.
Las claves de la proposición de ley incluyen la progresividad del IBI, similar al IRPF, para que el 10% de los inmuebles de mayor valor pague más, permitiendo una reducción para el 90% restante. También se busca penalizar a los grandes tenedores que acumulen más de cuatro viviendas con un coeficiente de hasta el 1,6, y elevar la tributación para inmuebles propiedad de empresas, fondos o sociedades hasta un máximo del 1,3, con el fin de fomentar su retorno al uso residencial.
Para su implementación, la reforma requeriría una mayoría simple en el Congreso de los Diputados, al tratarse de una ley ordinaria. Esta medida se presentará en el próximo pleno de Cibeles el 29 de abril, con el objetivo de que se incluya en las Ordenanzas Fiscales de 2027.




