La Comunidad de Madrid ha responsabilizado al Gobierno de España por el caos registrado en el servicio de Cercanías, tras una avería en la señalización de la estación de Atocha. La incidencia, que se prolongó durante casi cinco horas en plena hora punta, afectó a seis líneas: C-2, C-3, C-4, C-7, C-8 y C-10.
Para el Ejecutivo autonómico, este suceso pone de manifiesto la falta de inversiones y el deterioro general del sistema ferroviario en Madrid. Las declaraciones se realizaron en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, tras una mañana marcada por retrasos y alteraciones en varios de los principales corredores de la región.
“"Lo sucedido en Atocha es fruto de la desidia de un Gobierno que no atiende las necesidades reales del transporte ferroviario en Madrid."
El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid apuntó directamente al Ministerio de Transportes, argumentando que no se trata de un hecho aislado, sino de un problema sostenido de gestión e infraestructuras. Acusó al Ejecutivo central de estar más preocupado por "tapar sus corruptelas" que por invertir en el servicio que utilizan a diario miles de madrileños.
La avería tuvo un impacto directo en la movilidad de la región, generando "un caos cien por cien en el sistema ferroviario de Cercanías de Madrid". El Gobierno regional vuelve a criticar el estado de una red que ha sido objeto de enfrentamiento político entre la Puerta del Sol y el Ministerio de Transportes durante meses.
Se insistió en que el problema de fondo es la ausencia de inversiones necesarias para mantener y modernizar la red. Se defendió la necesidad de un cambio profundo en las políticas de transporte y en la planificación de infraestructuras, ya que el servicio actual no cumple con las exigencias de una región como Madrid ni con el volumen de usuarios que dependen de Cercanías cada día. Durante el año pasado, se registraron más de 1.500 incidencias en la red.




