Orden de detención contra conductor ausente en juicio por muerte en la M-30

La Audiencia Provincial de Madrid ha emitido una orden de busca y captura contra uno de los acusados por un pique mortal en la M-30.

Imagen genérica de luces de emergencia reflejadas en el asfalto mojado en un entorno urbano nocturno.
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Imagen genérica de luces de emergencia reflejadas en el asfalto mojado en un entorno urbano nocturno.

La Audiencia Provincial de Madrid ha dictado una orden de detención contra uno de los conductores juzgados por la muerte de un médico en 2021, quien no compareció al inicio de la vista oral.

Uno de los dos individuos imputados por el fatal incidente en la M-30, que resultó en la muerte de un médico el 25 de julio de 2021, no se presentó este miércoles al juicio. Ante esta ausencia, la Audiencia Provincial de Madrid ha respondido con una orden de busca y captura.
El conductor, quien enfrenta una solicitud de 15 años de prisión por cargos de homicidio y conducción temeraria, debía haber comparecido para rendir declaración ante el jurado popular. Su abogada manifestó sorpresa por la incomparecencia, lo que llevó al tribunal a suspender la sesión durante dos horas en un intento de localizarlo.
La Guardia Civil realizó una búsqueda en Loeches, tanto en su domicilio como en las inmediaciones, sin obtener resultados. Tras este periodo, la presidenta de la Sección 30 comunicó a las partes y al jurado la emisión de la orden de detención. La ausencia del acusado podría comprometer la continuidad del proceso judicial.
Si el acusado no es localizado, el jurado popular podría ser disuelto, conforme a lo establecido en la Ley de Enjuiciamiento Criminal. El tribunal ha fijado el próximo lunes para tomar una decisión al respecto, aunque mantiene la sesión de este jueves por si se logra su localización. El fiscal ha expresado su oposición a que el procedimiento continúe sin la presencia de uno de los procesados.
Los hechos que se juzgan ocurrieron en la madrugada del 25 de julio de 2021, cuando dos vehículos participaron en un pique en la M-30 que culminó en un accidente mortal. La víctima era un médico que regresaba a casa tras su turno en el Hospital Fundación Jiménez Díaz.
Las cámaras de seguridad de la M-30 registraron velocidades de hasta 176 kilómetros por hora en un tramo con un límite de 70. Estas grabaciones son una prueba fundamental para la acusación de conducción temeraria, aunque las defensas cuestionan la validez de las mediciones, argumentando que los métodos de cálculo de velocidad no garantizan la precisión.